Nos juntamos en un barcito a degustar algunas canhas, les conte mis experiencias marroquies, ellos me contaron las de ellos y despues de una agradable velada, ya era hora de calabaza.
Al dia siguiente almorzamos juntos en un restaurante italiano cerca del Barrio Santa Cruz (centro de Sevilla) donde nos atendio Luis, la loca mas loca que he visto en mucho tiempo. Luego recorrimos el barrio y me mostraron su futuro hogar, enclavado en un barrio precioso, con unas callecitas increibles en un privilegiado sector del centro de Sevilla.
El calor era agobiante, como 34 C o algo asi, por lo q nos fuimos a la piscina del hotel de Max a sacarse el color a closet. La piscina era genial, en la azotea del edificio, con vista a Sevilla y de fondo remataba la Catedral y la Giralda. Luego vino la siesta guata al sol, una rica comida en un restaurante oriental y finalmente la hora de decir adios, pues debia tomar el bus con destino a Lisboa.
Solo me queda agradecer a Max y la Cata los cuidados y carinhos brindados para con mi persona, siendo unos anfitriones excelentes en una ciudad que es sencillamente preciosa. Les deseo la mejor de las suertes en su nueva vida en Sevilla y en una de esas nos vemos a la vuelta... a probar el famoso jacuzzi!
Para el resto... nos vemos en Lisboa.
2 comentarios:
Hola Miguelito...... me alegro mucho q hayas llegado a Sevilla con todos tus órganos. Estuvo bien buena la llegada, piscina, siesta, rica comida etc...
ahora "nos toca" Porutgal porq vamos todos viajando contigo y veamos q tal nos va.
un abrazo
Claudia
q bueno tu paseo en camello pero lo del metro 85 parece q el calor te esta afectando.
chao
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