Hoy fue el almuerzo de despedida con los Ratitas. Fue en un pequeño lugarcito del barrio Santa Cruz, con una vista increible a una plazuela típica Sevillana. El menú también fue típico, con una jarra de sangría bien helada para reponerse de la implacable calol andaluz. Y la cuenta... pues son los precios típicos no más.
El bus a Granada demora cerca de 3 horas y el camino es sencillamente precioso. Unos pueblos en los valles, enteros blancos, estilo Andaluz, entremedio de paños de plantaciones varias, que dan un espectáculo que me obligó a cabecear lo menos posible durante el viaje.
Ahora llegué al Hostal en Granada y esta sera noche de copas y tapas (pa variar). Mañana les cuento como me fue.
Chabelas!
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1 comentario:
Hola Huevo !!!
Acabo de cachar esta cosa tan tecnológica del blog...es como ir leyendo tu biografía on-line.
Aproveho de decirte felíz cumpleaños, pero por lo que cacho, celebración no te faltó y compañía tampoco.
No dejes de seguir escribiendo, así todos te vamos acompañando en tu viaje desde aquí y tenemos todas las anecdotas calentitas.
besos
Dani
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